Una charla de Lus Carlos Gallegos
Evolución a través de un rebote cósmico: En la divulgación científica a veces nos encontramos con ideas que parecen sacadas de la ciencia ficción, pero que en realidad provienen de cálculos matemáticos muy serios. Una de esas ideas es el Big Bounce o “Gran Rebote”: la hipótesis de que nuestro universo no nació de la nada con el Big Bang, sino que surgió después de la contracción de un universo anterior. ¿Un ciclo eterno de expansión y colapso?
De Santo Tomás de Aquino al Big Bang
La charla comenzó con un repaso histórico. Desde la antigüedad, los filósofos y teólogos se han preguntado por el origen del cosmos. Santo Tomás de Aquino, en la Edad Media, proponía que todo movimiento debía tener un primer motor y toda causa, una causa inicial. Siglos después, estas reflexiones se tradujeron en teorías científicas modernas.
En el siglo XX, el sacerdote y físico belga Georges Lemaitre propuso la teoría del Big Bang: el universo tuvo un inicio explosivo a partir de una singularidad, un punto donde la densidad y la temperatura eran infinitas. Poco después, las observaciones de Edwin Hubble confirmaron que las galaxias se alejan unas de otras, lo que respaldaba la idea de un universo en expansión.
El reto de la física cuántica
Pero la ciencia nunca se detiene. La mecánica cuántica, nacida en el siglo XX, demostró que el universo no funciona como un reloj predecible. El famoso principio de incertidumbre de Heisenberg dejó claro que no podemos conocer a la vez la posición y la velocidad exactas de una partícula. Esto contradice la idea de un universo totalmente determinista, como el que imaginaba Laplace en su célebre experimento mental del “demonio” que podía predecir todo si conocía las condiciones iniciales.
A escalas muy pequeñas, lo único que podemos manejar son probabilidades. Y aquí es donde entra en escena un nuevo intento por comprender el origen del universo: la mecánica cuántica de bucles.
El Big Bounce: un universo que respira
La propuesta de la cosmología cuántica de bucles es radical. Imagina que el espacio no es continuo, sino que está formado por pequeños “cuantos” entrelazados como una red. A gran escala lo percibimos como algo fluido, pero en realidad estaría hecho de piezas diminutas.
Según los cálculos de esta teoría, el Big Bang no sería el inicio absoluto, sino un rebote. Antes de expandirse, el universo habría pasado por una etapa de contracción hasta alcanzar un punto crítico, para luego “rebotar” y volver a expandirse. Y así, quizás, en un ciclo eterno.
Esta idea conecta con viejas tradiciones filosóficas y culturales. Por ejemplo, en el Popol Vuh, libro sagrado de los mayas, ya se narran visiones cíclicas del tiempo y de la creación.
Luces y sombras de la teoría
Aunque atractiva, la hipótesis del Big Bounce tiene limitaciones. Todavía no encaja con todas las observaciones astronómicas:
- No explica de manera clara la materia oscura.
- Ignora la pérdida de energía que observamos en el universo real.
- Y deja de lado un elemento clave: el tiempo, que en esta teoría desaparece como protagonista.
A pesar de esto, tiene un gran mérito: es la única teoría cuántica de la gravitación que existe hoy. Aunque fue propuesta hace unos 60 años, sus avances han sido lentos.
El futuro del conocimiento
El físico Steven Weinberg decía: “Qué extraño sería que la teoría final de la naturaleza se descubriera durante nuestra vida. El hallazgo de las leyes finales de la naturaleza marcaría una discontinuidad en la historia del intelecto humano”.
Quizás el Big Bounce sea una pista de ese camino o tal vez no. Lo cierto es que, como señaló Luis Carlos Gallegos, la tarea de la ciencia es seguir explorando y cuestionando. Cada intento —desde las ideas medievales de Santo Tomás hasta la mecánica cuántica de bucles— es parte de la gran aventura de entender de dónde venimos y hacia dónde vamos.
Luis Carlos Gallegos es un joven divulgador de la ciencia, que parte desde su plataforma como estudiante de Ingeniería en Física e Ingeniería en Matemáticas para compartir su curiosidad por el universo y contagiarnos su entusiasmo por la ciencia. Luis Carlos es ahora miembro del equipo organizador del proyecto de NASA Space Apps en Chihuahua que se llevará a cabo el 4 y 5 de Octubre de este 2025.
Puedes seguir las actividades de Luis Carlos y el equipo de Space Apps en sus redes sociales: En instagram @spaceappscuu y Facebook @SpaceAppsCUU